
Lo que prometía ser una noche inolvidable para los fanáticos de Coldplay en el Gillette Stadium de Boston, terminó convirtiéndose en un escándalo que ha recorrido el mundo digital. La famosa cámara de besos del evento captó en pantalla grande a Andy Byron, director ejecutivo de la compañía tecnológica Astronomer, abrazando a una mujer que no era su esposa… sino su jefa de Recursos Humanos, Kristin Cabot.










