
Un informe reciente revela que México ha experimentado un retroceso significativo en su autosuficiencia alimentaria, disminuyendo su capacidad para producir internamente los productos básicos que integran la dieta de la población. Durante el último ciclo agrícola, la dependencia de las importaciones, especialmente de granos como el maíz amarillo, el trigo y el arroz, alcanzó niveles críticos, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria nacional frente a la volatilidad de los precios internacionales.
Expertos del sector agropecuario señalaron que el estancamiento en la producción se debe a una combinación de factores, entre los que destacan el cambio climático, la falta de inversión tecnológica en el campo y la reducción de apoyos directos a pequeños y medianos productores. Esta situación obliga al país a destinar una mayor cantidad de divisas para la compra de alimentos en el extranjero, lo que encarece la canasta básica y afecta directamente el bolsillo de las familias mexicanas con menores ingresos.
Puntos clave del retroceso:
-
Dependencia Externa: México importa actualmente casi la mitad de los granos y oleaginosas que consume, alejándose de las metas de soberanía alimentaria.
-
Impacto Inflacionario: El aumento en los costos de transporte y la fluctuación del dólar elevan el precio de los alimentos importados de manera inevitable.
-
Crisis en el Campo: Productores alertan sobre el abandono de tierras de cultivo debido a la falta de rentabilidad y los altos costos de los fertilizantes.
-
Llamado a la Acción: Se urge a implementar políticas públicas que reactiven la productividad agrícola con un enfoque sustentable y de apoyo al mercado interno.

#MÉXICO #ECONOMÍA #AGRICULTURA #ALIMENTOS #LAJORNADA #CAMPO #INFLACIÓN #SOBERANÍAALIMENTARIA

