
En este 14 de febrero, día en el que en México se celebra el amor y la amistad, se revela un fenómeno demográfico relevante: el país registra una caída histórica en la tasa de nacimientos, reflejando transformaciones profundas en la estructura social y familiar mexicana. Los datos muestran que la tendencia sigue su curso a la baja, posicionando a México por debajo del nivel de reemplazo poblacional necesario para mantener estable la población sin considerar la migración.





