
El gobierno de Estados Unidos dio a conocer que 37 presuntos integrantes de organizaciones criminales mexicanas fueron trasladados desde territorio mexicano hacia prisiones estadounidenses, una acción que las autoridades estadounidenses describieron como un logro significativo en la lucha contra los grupos delictivos transnacionales y en su estrategia para combatir el narcotráfico y otros delitos graves. El traslado representa una de las mayores operaciones de este tipo en años recientes y se dio en el marco de la colaboración entre ambos países.





