
En Yucatán existe alta disponibilidad del agua, sin embargo su calidad es el principal problema debido a la vulnerabilidad del suelo cárstico, explica Rodrigo Llanes Salazar, investigador del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales.
El doctor en Ciencias Antropológicas destaca que la contaminación por plaguicidas, las descargas industriales y residuos de la industria porcina son amenazas serias para el acuífero. Otro problema es el desabasto a causa del crecimiento inmobiliario en ciertas zonas.
En medio de esta situación, comunidades indígenas se vuelven víctimas y deben recurrir a recursos legales con tal de defender su derecho humano al líquido. La reforma al sistema judicial puede complicar las cosas en este sentido opina el antropólogo, quien ha documentado los litigios por el agua en diversas comunidades.
“El problema es que no sabemos qué tan capacitados estarán los jueces y magistrados en temas ambientales. Como ahora tendrán que hacer campaña para ser elegidos, no queda claro cuánta competencia habrá en este ámbito ni cómo afectará esto los amparos ambientales que seguramente seguirán presentándose”
A solicitud del Diario, el especialista presentó un panorama de la situación del líquido en la entidad, con motivo del Día Mundial del Agua. A continuación, las ideas expuestas por el investigador.
Mucha agua en Yucatán
En el pasado, los misioneros y viajeros que llegaban a estas tierras pensaban que no había agua debido a la ausencia de ríos superficiales. Sin embargo, hoy día se reconoce que la Península de Yucatán cuenta con la mayor reserva de aguas subterráneas de todo el país.
A nivel administrativo, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) clasifica a Yucatán como un acuífero con alta disponibilidad de agua para concesiones de extracción. Según el Programa Hídrico Regional 2024 de la Conagua, Yucatán tiene una disponibilidad de 5,759 hectómetros cúbicos anuales, es decir, millones de metros cúbicos al año.






