
Claudia Sheinbaum dijo que el proceso para reducir la semana laboral a 40 horas podría concretarse en el 2026. Además, afirmó que el aumento al salario mínimo “va muy bien” y que hay avances para mejorar el ingreso de los trabajadores.
La iniciativa implicaría cambios importantes en la ley laboral para que las personas trabajen menos horas, pero con mejores condiciones y salarios más altos. Esto podría traducirse en una mejora en la calidad de vida para muchos trabajadores, aunque también supondría retos para las empresas y para el Estado en términos de regulación.
Sheinbaum presentó esta propuesta como parte de una visión progresista para fortalecer el bienestar social: reducir la jornada laboral sin sacrificar ingresos, y al mismo tiempo seguir impulsando aumentos al salario mínimo para combatir la desigualdad y la precariedad.


