
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ha emitido un enérgico llamado a la comunidad internacional y a las partes en conflicto en Medio Oriente para detener de inmediato el uso de la fuerza y priorizar la vía diplomática. Ante el recrudecimiento de las hostilidades y el riesgo inminente de una guerra regional a gran escala, la administración mexicana manifestó su profunda preocupación por las consecuencias humanitarias que este enfrentamiento está provocando, afectando principalmente a poblaciones civiles que se encuentran atrapadas en el fuego cruzado.





